De entrenador tradicional a coach deportivo.

WLADIMIR BERROTERAN

Coach Profesional Certificado por la Academia Caracas Coaching

#0257

El coaching profesional como herramienta potenciadora para un óptimo desempeño en los deportes.

Frustración: Imposibilidad de satisfacer una necesidad o un deseo. Sentimiento de tristeza, decepción y desilusión que esta imposibilidad provoca.

R E F L E X I O N E S

Cada vez son más los deportistas que simplemente se sienten “Frustrados”   victimas   de   un bajo  desempeño por  causa  de sus entrenadores deportivos, y al mismo tiempo cada día son más los “Entrenadores tradicionales” que se autodenominan y se hacen llamar Coaches, no solo sin tener una certificación formal que los avale como tales, sino que en muchos casos, sin tener incluso, la más mínima idea de lo que ello significa, y como es de esperarse es el “deportista” quien en consecuencia, lleva todas las de perder.

El término Coach, en sus orígenes era comúnmente asociado con el de entrenador, y aunque tradicionalmente todos relacionemos la palabra entrenador con el deporte, en el siglo XVIII en las universidades inglesas se utilizaba el término coach para designar a los entrenadores tanto académicos como deportivos. El proceso de coaching entonces, es también un método de entrenamiento, donde el coach (entrenador) acompaña al coachee (entrenado) en un proceso sistematizado cuyo objetivo es conseguir los objetivos propuestos, así como un desarrollo armónico de la persona. Tradicionalmente y por definición, un “Entrenador deportivo” debería como mínimo motivar a las personas a llevar una vida más activa, velando por su condición física en aras de alcanzar sus objetivos deportivos cualesquiera que estos sean y sin distinción la disciplina que estas practiquen. Está claro que este concepto abarca tanto al trabajo que un entrenador realiza junto a las personas que simple- mente buscan mejorar o mantener su condición física, así como también, el trabajo que ejecuta con los deportistas o atletas de alto desempeño.

Empero, no se trata de abogar por una orientación estrictamente recreativa o competitiva, sino más bien, de intentar buscar un balance entre ambas, del cual resulte en una experiencia edificante para el desarrollo de los deportistas, y a este respecto, es fácil prever que, de cara a los retos y necesidades cada vez más complejos de quienes practicamos alguna actividad deportiva, el rol del “ENTRENADOR TRADICIONAL” está quedando cada vez más relegado a un plano meramente técnico, y al mismo tiempo se está convirtiendo en un rol obsoleto.

No más entrenadores por favor.

Como deportista y amante del deporte, a diario observo personas en el gimnasio que van sin rumbo, e indefectiblemente camino a claudicar en su propósito de mejorar su rendimiento, su figura e inclusive su salud, y esto pasa aun teniendo a su lado un “entrenador personal” a quien incluso pagan. En lo personal, para mí ha significado un verdadero reto el poder enfocarme en lo que verdaderamente me motiva a la hora de ejercitarme, y sobre todo, permanecer firme en aquello que me mantiene conecta- do a los resultados que espero obtener, a la larga, esto se traduce en constancia o abandono radical de la actividad, una de dos, ya que por lo general somos constantes solo cuando los resultados son evidentes, y abandonamos cuando no lo son. Los resultados nos hacen pensar que todo el esfuerzo previo simplemente valió la pena.

La ironía es que esto se convierte en un círculo vicioso, ya que los resultados dependen de la constancia, y la constancia depende de ver los resultados, es aquí don- de el “Entrenador tradicional” se vuelve inútil, ya que este tiende por su naturaleza de “asesor” a concentrarse en la técnica, y por lo general están solamente centrados en lo físico y táctico de la actividad que supervisan, sea esta un juego entre equipos, alguna disciplina de desempeño individual, o inclusive en el gimnasio, obvian- do totalmente el aspecto humano, el desarrollo  personal  y  el  liderazgo  necesario para plantear y alcanzar objetivos de superación y mejora de rendimiento entre los atletas.

“La primera revolución personal, es cuando cambias tu mente y la forma de ver las cosas, y te das cuenta de que puede haber otra forma de ver las cosas”.

¿Coaching deportivo o una revolución personal?

Lo anterior es la principal causa de que tantos deportistas con talentos naturales se hallan perdido, se pierden y se perderán. Es aquí en donde el coaching deportivo juega un papel fundamental, no solo entrenando el cuerpo sino mejor aún, entrenan- do el liderazgo personal, la auto confianza, diseñando planes de acción muy concretos para que los deportistas obtengan el éxito no solo en su actividad deportiva, sino también en sus vidas y sus proyectos.

La primera revolución personal, es cuando cambias tu mente y la forma de ver las cosas, y te das cuenta de que puede haber otra forma de ver las cosas. Esto es algo que jamás podrá desarrollar un entrenador tradicional, porque los cambios necesarios para superar sus marcas, rendimientos y desempeños actuales, por marcas, rendimientos y desempeños deseados, jamás vendrán por vía de un consejo. Un consejo puede que le haya funcionado a quien lo da, en algunos casos quien asesora ni si- quiera ha intentado poner en práctica el consejo que da, sino que así lo vio en alguien más a quien si le funcionó, lo cual no es garantía de que funcione para el resto de las personas, y en este caso para el resto de atletas.

Para que esta gestión sea efectiva, para que exista una verdadera transformación, una revolución personal en cada atleta, las so- luciones deberán venir del “Dialogo in- terno de cada atleta” es decir de la “Reflexión”.

“Los mejores deportistas no llegan a la cima, llegan a la cima solo los más equilibrados”. El Coaching deportivo es un entrenamiento personalizado y confidencial que desarrolla el máximo rendimiento de deportistas y equipos, para que obtengan éxito  en  sus  proyectos, desarrollando su potencial  y sus habilidades, centrándose en el individuo, en sus talentos, y en sus capacidades para resolver cualquier situación que se le presente. En coaching a este equilibrio lo llamamos “Alineación ecológica”

Quiero mi coach

Un Coach entrena delineando planes de acción sin que el pasado limite, trabajando exclusivamente en objetivos y metas donde el cliente está comprometido, dándole los medios y las herramientas para avanzar y desarrollarse. El rol de un “Coach deportivo” es trabajar en base a tus objetivos y metas específicos, ayudándote a dominar ese dialogo interno, o diálogo interior, ese que ocurre en tu cabeza en plena actividad física, el que hace que en ocasiones pierdas o ganes los partidos. La clave está en des- cubrir cuando se manifiesta dicho diálogo interior y aprender a dominarlo para que trabaje  a  tu  favor.  El  objetivo  de  este “Juego Interior” es integrar tu cuerpo y tu mente para que el rendimiento sea óptimo y además disfrutes de la experiencia.

Un entrenador tradicional, “entrena personas” un coach deportivo “Transforma personas y las convierte en atletas”.

¿Qué pretende el Coach deportivo?

Un entrenador tradicional, “entrena personas” un coach deportivo “Transforma personas y las convierte en atletas”. Si el deportista es capaz de saltar al campo, al terreno de juego e incluso a la sala de gimnasio de manera fluida y dominando su dialogo interno, conseguirá “Inspiración personal”   un   componente   fundamental para su éxito como atleta. Las diferencias entre un “Entrenador” y un “Coach” son abismales, y fundamentalmente se centran en la manera en la que estos se relacionan, Un entrenador se preocupa por el entrena- miento, un coach se preocupa por la persona. Un Entrenador canaliza la pasión en la persona, un coach hace que enciendas tu pasión, la que llevas dentro. Un Entrenador motiva e influye la hora en la que entrena a alguien. Un coach motiva e influye en las horas en las que no está con la persona para esta se motive a si misma. Un Entrenador cuenta tus series y repeticiones, un coach descuenta tus pretextos y justificaciones.

El  coaching deportivo  ha  arrancado  con pie derecho en su camino hacia convertirse en elemento cotidiano de la carrera de los deportistas. El modelo de coaching deportivo es serio y convincente, este aplica las técnicas del coaching empresarial utiliza- das en este ámbito desde hace años, con el fin de mejorar los resultados y la carrera del deportista.Un coach deportivo tiene el potencial para impactar positivamente e influenciar las vidas de otras personas. Como pueden ver, esto es más que un trabajo, es una responsabilidad. Hay más en ser un Coach deportivo, que solo ser “un experto que programa el entrenamiento de una persona”.

Hay un poderoso motor dentro de cada ser humano que, una vez liberado, puede hacer realidad cualquier visión, sueño o deseo “-Anthony Robbins

Esta es la magia, detrás de ser coaching deportivo, yo en lo personal renuncio a la idea de más entrenadores detrás de mi dándome consejos y administrando viejas rutinas… yo quiero mi coach..

Wladimir Berroterán

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